Pablo Muñoz

Después de varias columnas con temas diversos respecto a creatividad e innovación para las organizaciones, DEBO pasar por uno de los temas más complejos relacionados a la innovación: cómo y quién financia la construcción de ecosistemas de innovación (internos y externos).

Algo que podemos acordar que no es asunto de un solo actor, es una combinación de esfuerzos que deben ser articulados en un programa integral, como por ejemplo (sólo por ejemplo) el informe del Consejo de Innovación, entendiéndolo como un boceto de una estrategia nacional. Lo segundo que podemos acordar es en cuáles debieran ser los grandes actores en la implementación de un proyecto de esta naturaleza: gobierno, industria y universidades / centros de investigación.

Lo que nos ha costado acordar es hacia dónde orientamos un proyecto nacional, cuál es el punto de partida, quién se responsabiliza por la implementación de esta “estrategia”, cuáles son las áreas prioritarias (si tiene sentido definirlas), y finalmente quién debe financiar las iniciativas de innovación.

Es complejo, porque no es el mismo que jugar al huevo y la gallina. La innovación es un ecosistema que se construye sobre sí mismo, basado en ciertos valores fundamentales de la sociedad que lo cobija. Es un sistema idiosincrásico nacional, por tanto copiar otros sistemas no tiene mucho sentido.

Entonces, la primera pregunta sería cuál es la piedra fundacional sobre la cual se construirá este ecosistema de innovación, claramente el documento del Consejo de Innovación no fue la mejor solución, importante pero no la mejor.

La segunda pregunta sería qué hacemos para que este ecosistema evolucione en el tiempo, qué activamos: proyectos privados?, capital humano?, infraestructura?, investigación?, alianzas?, transferencia tecnológica?, o todo junto en forma de iniciativas aisladas?.

La tercera pregunta sería, cuánto tiempo nos vamos a demorar en desarrollar un ecosistema de innovación nacional.

Y si es un proceso de construcción y desarrollo idiosincrásico, a quién le copiamos, que dicho sea de paso ha sido nuestro mecanismo de desarrollo en muchas áreas.

Por definición un ecosistema es un set de relaciones complejas de organismos vivos funcionando como unidad e interactuando con su entorno físico. Por tanto esto tiene que ver primero con la definición del sistema de interacción y cómo evolucionamos como unidad, que quién se pone con cuánto. Los ecosistemas son en esencia evolutivos, se fortalecen en el tiempo, sobreviven en la medida que exista equilibrio y nacen sólo si se cuenta con las condiciones para que se produzca vida.

Si tenemos recursos para invertir, debemos definir en primer lugar qué condiciones, propias de nuestro país, permiten producir vida; y en segundo lugar cómo debiera ser nuestro sistema complejo de relaciones, para finalmente decidir dónde se sitúan los recursos, que a esa altura debiera ser prácticamente una obviedad. Ahora, como condición TODOS forman parte de él. Si la innovación (con todo lo que implica) es la forma de sobrevivir en esta sociedad del conocimiento, al que dejemos afuera se muere.

Considero que el quién y el cómo financiamos no debiera ser la gran pregunta hoy, y no se trata de darse eternas vueltas en discusiones seudo parlamentarias, se trata de establecer en la educación un puñado de semillas que posibiliten que en adelante podamos tener una discusión informada y madura respecto a nuestro sistema de vida, en términos de cómo nos relacionamos, apoyamos, colaboramos y avanzamos como comunidad de organismos vivos