Pablo Muñoz

“En un mundo cambiando a un ritmo sin precedentes, qué puede proveer la educación que prepare a los niños para los desafíos del siglo XXI”. Con este cuestionamiento comienza el documento Training creative and collaborative knowledge-builders: a major challenge for 21st Century Education (Entrenando generadores de conocimiento creativos y colaboradores: un gran desafío para la educación del siglo XXI).

Este paper fue terminado en febrero y presentado hace 3 semanas por Francois Taddel del Centro de Investigación Interdisciplinaria de la Universidad Paris Descartes como material de apoyo a la estrategia de innovación de la OECD en su capítulo educación para la innovación.

Creo interesante conocer en qué está pensando la OECD respecto a educación, sobre todo considerando que Chile está aún en lista de espera para ingresar al organismo internacional.

El documento junto con explorar los sistemas educativos, establece algunos alcances teóricos interesantes respecto a entornos cambiantes, adaptabilidad y evolución. Todo esto aparece como un marco extraordinario para establecer que la creatividad humana es cada vez más importante para enfrentar los desafíos que presentan entornos altamente cambiantes. Como es de imaginar, el problema detectado radica en la incapacidad de los sistemas educativos de avanzar al ritmo que se requiere, y no encontrarse debidamente organizados para promover la creatividad y la habilidad de actualizar el propio conocimiento.

“Sólo los países que implementen políticas para reformar su educación orientada a promover la adaptabilidad y creatividad en adultos y niños, se van a poder mantener al frente del desarrollo humano y tecnológico”. No quiero sonar alarmista, pero después de leer informes técnicos de estas características no puedo dejar de preocuparme.

Aún cuando la revisión de los sistemas educativos alternativos es maravillosa (mis hijas están en Montessori que es uno de ellos) no quiero detenerme en una revisión detallada del marco teórico del paper.  Me quiero concentrar en las 10 recomendaciones claves que realiza Taddel:

1. Recomendaciones generales: “Eso no se puede hacer, nunca se ha hecho”. Esta frase es capaz de matar cualquier esfuerzo creativo. Es una frase comúnmente utilizada con estudiantes, profesores y líderes que quieren promover cambios. En una sociedad orientada la futuro, este símbolo de conservadurismo no debe ser más un argumento para decidir el valor de un proyecto.

2. Recomendaciones para los estudiantes:  Cada vez que un estudiante abre su mirada al futuro reconoce que las grandes barreras para avanzar estaban en su cabeza… “la autocensura es el peor enemigo”. Cuando los estudiantes se atrevan a ser creativos y tomar la iniciativa, van a tener que trabajar duro, deberán combatir el conservadurismo y perseguir sus ideas para encontrar lo que Ken Robinson define como “The Element” (es lo que sucede cuando lo mejor que sabes hacer se junta con lo que más disfrutas hacer)

3. Recomendaciones para los padres: Los padres deben construir un entorno nutritivo en donde los niños para construir su creatividad y creer en su potencial. Es responsabilidad de los padres ayudar a los niños a encontrar colegios y universidades donde puedan desarrollarse y prepararse para un futuro en el cual muchas cosas habrán cambiado.

4. Recomendaciones para los profesores: Los profesores deben estar disponibles para los estudiantes, cuando ellos necesiten feedback acerca de sus ideas. Deben crear cursos en donde ellos puedan desarrollar sus propios proyectos. Deben establecer redes con aquellos colegas que tengan visiones similares acerca de pedagogía, independiente la disciplina.

5. Recomendaciones para los colegios y sus directores:  Deben alentar la creatividad en sus profesores y estudiantes, y proveer los recursos necesarios en términos de tiempo, ayuda administrativa, y espacio para desarrollar programas creativos en donde los estudiantes puedan trabajar en proyectos personales y grupales. Si estos programas no se pueden abrir a todos inmediatamente, la selección debe estar basada en las motivaciones de los estudiantes, a fin de potenciar las iniciativas y lograr interacciones creativas entre profesores y estudiantes.

6. Recomendaciones para universidad: Deben alentar acercamientos interdisciplinarios y la creación de programas que permitan a las estudiantes lanzar proyectos y desarrollar su creatividad. Debe crear “espacios creativos” abiertos 24/7/365 dedicados al desarrollo de proyectos. Estos espacios deben estar organizados como incubadoras de ideas y talentos creativos.

7. Recomendaciones para fundaciones:  Las fundaciones son las estructuras de recopilación de recursos más flexibles, y usualmente las más creativas y reactivas. Así, ellas pueden ser las organizaciones más rápidas en el financiamiento de programas creativos emergentes y servir como soporte en las etapas tempranas, así como los venture capitalists apoyan proyectos tecnológicos. Ellas pueden ir incluso un paso más allá y ayudar a crear incubadoras que alojen estos proyectos creativos.

8. Recomendaciones para gobiernos: Las personas deben estar seguras que su país se encuentra entre los más atractivos para atraer talentos creativos. Deben patrocinar publicaciones y traducciones de libros y programas de TV dedicados a la creatividad. Deben crear programas nacionales que promuevan la creatividad en la educación. Deben organizar redes curriculares nacionales interdisciplinarias y asegurar el financiamiento de estas iniciativas en el largo plazo.

9. Recomendaciones para la OECD: El organismo debe comparar las culturas nacionales de creatividad y los programas existentes que promuevan la creatividad, intentando correlacionarlos con otros indicadores disponibles en varios países. Debe promover el debate en todas aquellas formas que potencien la creatividad.

10. Recomendaciones para las comunidades creativas de creadores de conocimiento:Deben desarrollar websites, herramientas de fuente abierta, y lugares dedicados a promover el almacenamiento, intercambio y creación de ideas entre los constructores colaborativos y creativos del conocimiento, por medio de la facilitación de encuentros on-line y off-line, idealmente en lugares creativos que favorezcan el intercambio. A fin de maximizar el impacto, estos websites deben encontrarse disponibles para las mentes creativas y ser parte de los recursos educacionales disponibles.

Este informe de la OECD, el Partnership for 21st Century Skills, el proyecto Reflex para la educación superior, el Imaginative Curriculum de la Higher Education Academy, el centro Skope de la Universidad de Oxford, Oklahoma Creativity, The Next Generation Foundation, entre muchos otros proyectos, son sólo algunas muestras de que esta forma de entender la educación es clave para el desarrollo futuro.

Mi intención no es ser apocalíptico, sino invitar a una reflexión individual respecto a qué estamos haciendo por una mejora sustancial en la educación. Hace algunos meses tuve la oportunidad de conocer a Hugo Martínez, director del portal EducarChile, y con gusto pude conocer de primera fuente los resultados de iniciativas de calidad como éstas, donde la motivación, el compromiso y el profesionalismo son claves para el mejoramiento de los aspectos discutidos tantas veces. Ahora, sería genial que las bases de proyectos como estos entren en la discusión de la estructura que se requiere para una nueva institucionalidad del sistema educativo.