Verónica Devenin Vera.

Socióloga, Magíster en Investigación Social y Desarrollo.

Si bien desde hace bastante tiempo la innovación ha sido considerada un driver significativo para el crecimiento económico, en la actualidad el concepto de innovación ha adquirido una nueva relevancia, esta vez en materia ambiental, a través del concepto de eco-innovación.

La eco-innovación ha sido considerada clave para el mejoramiento de las prácticas y desempeño ambiental de la industria. Consecuentemente, la OECD lanzó el 2008 un proyecto denominado Sustainable Manufacturing and Eco-innovation, que tiene como objetivo, entre otros, promover el concepto de eco-innovación y estimular el desarrollo de nueva tecnología y soluciones sistémicas a los desafíos ambientales globales en el mediano y largo plazo.

En el contexto de este proyecto, y como parte de sus primeras acciones, este organismo desarrolló un marco analítico sobre la eco-innovación así como sobre el concepto de producción sustentable.

En relación con la eco-innovación, este marco analítico distingue al menos tres facetas: los objetivos, los mecanismos y los impactos.

Los objetivos, al igual que para el concepto de innovación definido en el Manual de Oslo, están enfocados a los productos, procesos, métodos de marketing y organizacionales; pero además, y como un elemento diferenciador, incluye el ámbito institucional y de las normas socio-culturales. En particular, la eco-innovación en productos y procesos tendería a estar relacionada más bien con desarrollos tecnológicos, mientras que la eco-innovación en marketing, organización e instituciones suele estar ligada a cambios no tecnológicos.

Los mecanismos dicen relación con la intensidad en el cambio de prácticas. De esta forma se identifican al menos cuatro mecanismos: modificación de prácticas, rediseño de prácticas, alternativas a las prácticas existentes o creación de nuevas prácticas. En relación con los impactos, el potencial ambiental depende del objetivo de la eco-innovación, el mecanismo  utilizado y la interacción de éstos con el entorno socio-tecnológico.

En el cuadro presentado a continuación se establece la relación entre objetivos, mecanismos e impactos de la eco-innovación.

VD 1

OECD (2009), Sustainable Manufacturing and Ecoinnovation: Towards a Green Economy

En relación con la producción sustentable, el desarrollo del marco analítico estuvo enfocado en la identificación de cuáles son sus fases evolutivas, distinguiendo seis fases.

Una primera fase evolutiva es el control de la polución, donde la acción es el tratamiento, e implica la implementación de tecnología no esencial (tecnologías de final del tubo).

Una segunda fase es la producción limpia, donde la acción es la prevención, e implica la modificación de productos y de métodos de producción.

Una tercera fase es la eco-eficiencia, donde la acción es la gestión, e implica la gestión sistemática del ambiente, es decir, estrategias ambientales y monitoreo de los sistemas de gestión ambiental.

Una cuarta fase es el pensamiento de ciclo de vida, donde la acción es la expansión, e implica una responsabilidad ambiental extendida, como por ejemplo la gestión verde de la cadena de proveedores.

Una quinta fase es la producción en circuito cerrado (closed-loop production), donde la acción es la revitalización (reutilización), e implica la reestructuración de métodos de producción, es decir, la eliminación o minimización de nuevos insumos (virgin materials).

Finalmente, la última fase evolutiva es la ecología industrial, donde la acción es la sinergia, e implica sistemas de producción integrados, como socios ambientales o parques eco-industriales.

La relación entre producción sustentable y eco-innovación estaría dado por la necesidad de una eco-innovación multinivel para alcanzar las distintas fases evolutivas de la producción sustentable, como muestra el diagrama a continuación.

VD 2

OECD (2009), Sustainable Manufacturing and Eco-Innovation. Framework, Practices and Measurement. Synthesis Report

En los países desarrollados existe una agenda actualmente para alcanzar metas de eco-innovación y producción sustentable.

Para el caso de países como Chile, de renta media, o países en vías de desarrollo, que recién están adoptando la innovación como eje para alcanzar mayores niveles de crecimiento económico, podemos preguntarnos en qué horizonte temporal podremos estar hablando de una agenda de eco-innovación que permita mejorar nuestro desempeño ambiental en miras a alcanzar una producción sustentable.

Fuentes:

http://www.oecd.org/dataoecd/11/9/42957785.pdf

http://www.oecd.org/dataoecd/15/58/43423689.pdf