Pablo Munoz

Honestamente no supe bien cómo titular esta columna, y finalmente opté por la nada-original denominación por versión, llevándola por supuesto lejos del 2.0 en el que están todos metidos.

La razón es el reciente lanzamiento de un extraño pero tremendamente interesante programa para ejecutivos. La SU University, nombre del proyecto educativo de Ray Kurzweil basado en la teoría de la Singularidad, está ofreciendo por primera vez un programa destinado a personas de empresa que buscan entender la naturaleza y el impacto de la aceleración de la tecnología.

Es un programa de 9 días diseñado para educar, informar y preparar ejecutivos para la inminente disrupción y oportunidades resultantes de la exponencial aceleración de la tecnología. El lugar: nada menos que en el Centro de Investigación Ames de la NASA en California, muy adhoc a la lista de temas que van a revisar los ejecutivos.

El curso va a revisar seis grandes áreas las cuales se caracterizan por estar experimentando cambios acelerados: inteligencia artificial y robótica, nanotecnología, biotecnología y bioinformática, medicina (life science) y máquinas humanas, interfaces, redes y sistemas, energía y medioambiente.

El desafío que se propone la Singularity University no es menor: preparar a la humanidad para el acelerado cambio tecnológico.

Si a alguien le interesan temas científico-futuristas recomiendo comenzar por revisar algún título de Kurzweil. Personalmente he tenido la posibilidad de asistir a conferencias de Kurzweil y leí hace un tiempo “Singularity is Near” y me parece buenísimo que estén comenzando a educar a las empresas en estos temas, los cuales además de estar revolucionando todo, estoy convencido que van a orientar a los ejecutivos a tener mejores empresas (más responsables, no necesariamente más rentables).

Además de la versión ejecutiva, tienen un programa extendido: El Graduate Studies Program, que cubre los mismos temas pero en un curso de verano de 9 semanas también en la NASA.

Puede parecer ciencia ficción muy lejos del mundo empresarial (según opinan algunos), pero si uno revisa en detalle el programa, la lista de participantes del último curso y las empresas que están sumándose, comienza a hacer sentido la existencia de estos programas.

Sería interesante tener alguna experienca de éstas en Chile, no le vendría mal un remezón a algunos somnolientos ejecutivos locales que viven dándose vueltas (y sacándose fotos) en congresos, seminarios, desayunos y otros donde conversan temas ya tratados hasta el cansancio y que poco impacto real tienen sobre nuestra vidas.